Anna Franchi publicó su novela Adelante el divorcio en 1902.
Su convicción de la necesidad de la promulgación de una ley que permita
la disolución del matrimonio y su actividad febril durante esos años
para conseguir que ese sueño se hiciera realidad se integran
perfectamente en un contexto, el de la Italia a caballo entre el siglo
XIX y el XX, en el que desde el Feminismo, pero también desde el
Parlamento, se lucha por la mejora sustancial de la condición de la
mujer y por la consecución de los derechos más necesarios. Una batalla
que, sin embargo, no va …
Anna Franchi publicó su novela Adelante el divorcio en 1902.
Su convicción de la necesidad de la promulgación de una ley que permita
la disolución del matrimonio y su actividad febril durante esos años
para conseguir que ese sueño se hiciera realidad se integran
perfectamente en un contexto, el de la Italia a caballo entre el siglo
XIX y el XX, en el que desde el Feminismo, pero también desde el
Parlamento, se lucha por la mejora sustancial de la condición de la
mujer y por la consecución de los derechos más necesarios. Una batalla
que, sin embargo, no va a dar fruto hasta décadas más tarde. En este
sentido, su obra se convierte en testimonio, también para los lectores
del nuevo milenio, de esa larga cruzada que ha emprendido la mujer por
la conquista de sus derechos, llena de obstáculos, de sufrimientos, de
renuncias y sacrificios. Pero, además, Anna Franchi pone sobre la mesa
la función que tiene la literatura como arma de denuncia para luchar
contra una legislación que tiene sus deficiencias y que necesita que se
presente a un público más amplio desde una óptica menos abstracta, menos
técnica, más humana.
Finalmente, se trata también de un libro en el que la mujer va a ir
tomando conciencia de su condición subalterna en todos los campos de su
vida y va a ponerse manos a la obra en busca de una realización plena.