En una platea en penumbras y sin que nadie lo advirtiera, un crimen horrendo estremeció la ciudad.
Un terremoto demoledor asoló Chile en mayo de 1960. El alcalde de Talca recibió una orden inapelable: demoler el Teatro Municipal. El edil, desconsolado, organizó una gala para despedir el símbolo cultural de las elites talquinas. Nunca imaginó que durante la representación teatral, y sin que nadie lo advirtiera, se cometería un crimen horrendo.
Los sospechosos tenían motivos para cargarse a la víctima y, a la vez, una coartada sólida para defender su inocencia. Siendo así, ¿quién era el asesino? ¿Cómo es que …