Nunca ha sido tan fácil parecer que se sabe. Asistimos a un momento inédito en el que alguien puede presentar resultados brillantes sin haber pasado por el proceso de aprender. En muchas aulas ya no está claro si los estudiantes están pensando o simplemente entregando trabajos que impresionan. Durante años, la preocupación fue que reprodujeran información de internet sin comprenderla y la presentaran como propia. Hoy el problema es más inquietante. Ya no solo hacen eso, sino que generan textos impecables sin haberlos elaborado realmente. Las respuestas surgen de inmediato y los trabajos destacan por una calidad que supera el …