El amor es el espíritu de la relación sexual, el sexo es la materia del amor.
Algunas personas creen que el amor es algo puro, espiritual, divino, y el sexo algo sucio, malo y pecaminoso. Para poder tener relaciones sexuales y no sentirse pecadoras por ello necesitan -y obtienen- un permiso especial de la Iglesia y/o del Estado que se llama matrimonio. A partir de ahí, todo lo que se hace dentro del matrimonio -y mira que se hace cada cosa- es bueno y está permitido. Cualquier contacto que se realice fuera del matrimonio es malo y está terminantemente prohibido. …