Un cuerpo en la biblioteca, una noche sin salida y dos sobrinas a las que todos quieren culpar.
“Aprendí a leer las casas: esta huele a pólvora y miedo; la lámpara vacila, la noche escucha. El muerto guarda silencio, pero hablan los objetos: un borde manchado, un reloj puntual, una flor mustia. Yo recojo esas voces, y con ellas, desato el nombre que todos callan, por fin, hoy.”
En una mansión de Nueva York, el patriarca Horatio Leavenworth aparece muerto en su biblioteca. No falta dinero ni joyas: sobra silencio. La mesa verde aún tibia, una copa a medio beber, …