No me importó desbocarme ante tal desenfreno.
Resonó tu advertencia, haciéndose insignificante en mi cabeza. «No juegues con fuego», parecía cada vez más tentador. Pero yo solo quería una cosa: jugar sin importarme las quemaduras por venir.
El Hechizo de la Amapola ha logrado traducir algunas experiencias; enamoramientos y desvelos disfrazados de poemas sublimes en los cuales muchos podrían ver reflejadas sus propias historias.
A través de relatos, textos y poemas, el libro narra un «era una vez» construido con realidades como también de momentos ficticios, inspirados en un «ojalá». Es un viaje de descubrimientos personales provocados por un amor, …