El
agua ocupa alrededor de un
setenta por ciento de nuestro
planeta y también del
cuerpo humano. Sin agua no existiríamos, ni tampoco la Tierra tal como la conocemos. El agua es tan importante como irremplazable.El autor se ha dedicado a
fotografiar las
cristalizaciones creadas por el
agua al entrar
en estado de congelación. A menudo, expone el agua a palabras escritas, la congela, y compara los diferentes cristales obtenidos.Las diversas muestras de
agua, según hayan sido sometidas a la influencia de
palabras positivas, por ejemplo «gracias»,
o a términos negativos, como «estúpido»,
cristalizan de manera distinta. Cristales que emanan …
El
agua ocupa alrededor de un
setenta por ciento de nuestro
planeta y también del
cuerpo humano. Sin agua no existiríamos, ni tampoco la Tierra tal como la conocemos. El agua es tan importante como irremplazable.El autor se ha dedicado a
fotografiar las
cristalizaciones creadas por el
agua al entrar
en estado de congelación. A menudo, expone el agua a palabras escritas, la congela, y compara los diferentes cristales obtenidos.Las diversas muestras de
agua, según hayan sido sometidas a la influencia de
palabras positivas, por ejemplo «gracias»,
o a términos negativos, como «estúpido»,
cristalizan de manera distinta. Cristales que emanan armonía y equilibrio en el primer caso y deformes y desestructurados en el segundo.Habida cuenta de que nuestro cuerpo está compuesto de agua en un setenta por ciento, podemos inferir, a partir de la experiencia con los cristales, que la energía de las palabras afecta también a nuestro organismo.Para
purificar el agua de tu organismo,
habla, e incluso
piensa, usando
términos amables, con expresiones de gratitud y amor que te inunden de energía pura y hermosa.Símbolo del agua: H2O, una parte de amor y dos de gratitud.