Una trama engendrada por el mismísimo diablo y ejecutada en nombre de Dios.
No había más mundo para Jonás que el agradecimiento y entrega a quien le había sacado de la mísera e incierta vida callejera cuando apenas empezó a tener uso de razón. Tal fue su gratitud que no dudó ni un segundo en hacer aquello que mejor sabía cuando fue requerido para ello, matar, de la forma más atroz conocida por el hombre, crucificando a sus víctimas.
A lo largo de toda la trama, el asesino será buscado y perseguido por un grupo de investigadores encabezado y dirigido …