“Nuestro planeta, el único verdadero, es el que contiene nuestros paisajes familiares, nuestras casas cálidas, nuestras ternuras”, escribía Saint-Exupèry ya en una de sus obras, quizá adelantando lo que muchos estudiosos confirmarían con el paso del tiempo: El Principito es una novela autobiográfica, todo nos recuerda a los personajes que conoció en sus distintos viajes y continentes, las plantas que cuidó en diferentes latitudes y los animales que tuvo que domesticar durante las largas estancias como corresponsal de guerra en distintos parajes y desiertos, como el del Sahara, como ya se observa en las acuarelas originales de la obra.
Él, en el …