«No hay nada tan fascinante como el descubrimiento de las dimensiones reales que tiene nuestro yo; nada está tan repleto de sorpresas como el descubrimiento del rostro humano. Y nada hay tan conmovedor como el que Dios se haya hecho hombre, para prestarnos la ayuda definitiva, para acompañarnos con discreción, ternura y poder en el camino fatigoso de cada uno para buscar su propio rostro de hombre». Luigi Giussani nos invita a recorrer este camino sin dejar fuera nada de nuestra experiencia. En el centro de estas páginas está la presencia de un Dios que se ha hecho hombre para …
«No hay nada tan fascinante como el descubrimiento de las dimensiones reales que tiene nuestro yo; nada está tan repleto de sorpresas como el descubrimiento del rostro humano. Y nada hay tan conmovedor como el que Dios se haya hecho hombre, para prestarnos la ayuda definitiva, para acompañarnos con discreción, ternura y poder en el camino fatigoso de cada uno para buscar su propio rostro de hombre». Luigi Giussani nos invita a recorrer este camino sin dejar fuera nada de nuestra experiencia. En el centro de estas páginas está la presencia de un Dios que se ha hecho hombre para caminar a nuestro lado. Una propuesta que nace de la experiencia cristiana y nos acerca a una de las aventuras más sorprendentes de la vida: descubrir nuestro propio rostro humano.