«De España, ni buen viento ni buen casamiento.» (Refranero portugués).
El príncipe Don Juan se prometía la vida plácida de segundón del trono de Portugal. Lo casaron a los quince años con la infanta española Carlota Joaquina de Borbón, de nueve años. La muerte de su hermano mayor y heredero del trono, y la locura de su madre le obligaron a ejercer la regencia de Portugal durante muchos años. Sufre una vida conyugal desastrosa debido al genio violento de su esposa y sus ansias de poder, que la llevó a continuas conjuraciones contra él, para apartarlo del poder. De una …