La gastronomía y la buena vida son las pasiones que apuntalan este soleado rincón del suroeste de Francia. Entre granjas y praderas se encuentra Toulouse, una animada ciudad de piedra rosa con frecuentados salons de thé (salones de té), galerías y bares. Más allá, las ciudades fortificadas como la cimera Cordes-sur-Ciel y la diminuta Fourcès dormitan entre viñedos. Todo ello surcado por el Canal du Midi, una obra maestra de ingeniería del s. XVII ahora repleta de casas flotantes.
• Probar la cocina de Toulouse, con su buen mercado y el mejor pato y cassoulet.
• Mapas.
• Probar el brandy local …