Sin duda puede llamar la atención que una persona tan relevante como mi amigo Santos haya escrito esta obra, pero eso supondría no conocerle bien, siempre se ha dedicado, con su magisterio sutil e inteligente, a mejorar las condiciones de vida de los demás. Esta obra desde luego no desmerece esa trayectoria. No espere no obstante el lector un libro de autoayuda, tan en boga en los últimos tiempos. El autor no tiene tan mal gusto, ni es tan pretencioso. Es evidente que en este asunto no parece muy adecuado hacer lo de siempre y hacer lo de todos. Al …