La turbulenta época de Rosas fue, sin embargo, propicia para la literatura: con sólo mencionar obras como
Facundo, El Matadero,
Amalia y la laboriosa
Colección de obras y documentos sobre el Río de la Plata, se puede tener una idea acerca de las complejas relaciones entre una realidad torturada y una potencia verbal fundadora de una cultura.Posteriormente van surgiendo expresiones que intentan consolidar, casi sin advertirlo, el embrionario sistema literario que se ha ido conformando. Por eso es adecuado considerar ese momento, que va del auge del rosismo hasta los albores de los años ochenta, como de "lucha de los …
La turbulenta época de Rosas fue, sin embargo, propicia para la literatura: con sólo mencionar obras como
Facundo, El Matadero,
Amalia y la laboriosa
Colección de obras y documentos sobre el Río de la Plata, se puede tener una idea acerca de las complejas relaciones entre una realidad torturada y una potencia verbal fundadora de una cultura.Posteriormente van surgiendo expresiones que intentan consolidar, casi sin advertirlo, el embrionario sistema literario que se ha ido conformando. Por eso es adecuado considerar ese momento, que va del auge del rosismo hasta los albores de los años ochenta, como de "lucha de los lenguajes". Algunas de sus manifestaciones son memorables, como
Martín
Fierro,
Una
excursión
a
los
indios
ranqueles
o el
Fausto
criollo; pero, en todos los casos, son materia fecunda para relevar un proceso y descubrir sus claves mediante una mirada crítica actual, libre de prejuicios.Se trata, en este segundo volumen de la
Historia
crítica de
la
literatura
argentina, de acercarse a un fundamento para comprenderlo en su dinamismo y en la significación que aún tiene para nuestro tiempo.