Los hombres inteligentes y sobresalientes, sin lugar a dudas, siempre han tenido una clara fascinación por encontrar en la diversidad una oportunidad y por evitar marchar por el mismo camino que la costumbre, tantas veces probada, seduce a continuar.
La innovación, la invención y los innovadores, han siempre requerido paciencia para ser aceptados, como así también para así también paciencia para enfrentar las adversidades que les procuran las dificultades emergentes. Ejemplos como los de Steve Jobs, Henry Ford, Antonio Meucci y Thomas Edison son solo algunos de los que se mencionan en este libro.