La vida de Célie ha terminado. Respiró su último aliento mientras trataba de salvar a sus seres queridos, incluido al poderoso y enigmático rey de los vampiros, Michal, que se negó a dejarla marchar. Cuando Célie despierta, no puede caminar a la luz del sol, oye los latidos de los corazones de sus amigos y ansía beber su sangre. Michal la ha condenado a la existencia eterna de una vampira.
En cualquier caso, Célie no es la única muerta que ronda por la tierra. Su hermana, Filippa, ha regresado como una sombra de quien era, y otros retornados están surgiendo …