En 1689 nació don Blas de Lezo y Olavarrieta, destinado a convertirse en uno de los marinos más célebres de la Armada española.
Su figura mutilada, encantadoramente novelesca y fascinantemente épica, ha motivado la redacción de cientos de páginas, dedicadas especialmente a la compleja relación y el enfrentamiento que mantuvo durante sus últimos meses de vida con el virrey de Nueva Granada, don Sebastián de Eslava y Lazaga. Ambos con excelentes expedientes militares, el evento que los une y distancia es la batalla de Cartagena de Indias de 1741.
La soledad de un marino reconstruye el conflicto bélico con una precisión …