«Los muertos nunca vuelven. Los vivos, a veces, tampoco».
Roque es un muchacho de pueblo que va para futbolista del Barcelona. Sin embargo, una noche sucede algo trágico que lo obliga a dejar atrás su identidad.
La Cataluña rural de la posguerra y los disparatados anhelos de sus perdedores. El oscuro exotismo del Magreb más convulso y descabellado. La España a la que se quiere regresar y ya no es. La monstruosidad del siglo pasado, con sus vaivenes y sus crueles paradojas, es el desolado paisaje donde los protagonistas de la novela dirimen sus conflictos vitales: la imposibilidad del amor …