«De los autores jóvenes de hoy, fuera de la novela negra, recomendaría a Santiago Velázquez y a Sara Mesa.»
Lorenzo Silva, El Mundo
En la estela de una literatura exigente y sin contemplaciones (Thomas Bernhard, Rafael Chirbes), y siguiendo la tradición de las grandes novelas que se desarrollan obsesivamente como monólogos convulsos, como Cinco horas con Mario de Miguel Delibes o Mientras agonizo de Faulkner, esta novela es un relato duro y ambicioso, en la que el amor y la vida laten con turbulencia.
Ante el féretro de su mujer, Pablo Ferrand pasa toda la noche en el tanatorio …