Sin importar lo que hayas escuchado hasta hoy, lo cierto es que, en este planeta, la ambición y las penas no tienen color.
En el mundo occidental, no hay género musical que no sea producto de la mezcla de dos raíces musicales provenientes del profundo espíritu de antiguos humanos: la africana y la celta. Así como devino la historia de las culturas occidentales a lo largo de los últimos cuatro siglos, ambos espíritus estético-musicales se encontraron para convivir en una frenética vorágine de fascinación y horror mutuos. A pesar de ello, sin que se tenga consciente, la combinación de ritmos …