El 10 de
mayo de 1986, en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, un cirujano de cuarenta
y tres años completaba el primer trasplante de corazón realizado en
Andalucía. Se llamaba Manuel Concha Ruiz y, aquel día, sin saberlo del todo,
empezaba a escribir una de las páginas más luminosas de la Medicina
andaluza.
Cuatro décadas después, con cerca de trescientos cincuenta trasplantes a
sus espaldas —muchos de ellos a niños—, el doctor Concha sigue latiendo con
la misma intensidad, ahora repartida entre la escritura, la navegación, la
tertulia y una infatigable labor de mecenazgo cultural entre Córdoba y Cádiz, …
El 10 de
mayo de 1986, en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, un cirujano de cuarenta
y tres años completaba el primer trasplante de corazón realizado en
Andalucía. Se llamaba Manuel Concha Ruiz y, aquel día, sin saberlo del todo,
empezaba a escribir una de las páginas más luminosas de la Medicina
andaluza.
Cuatro décadas después, con cerca de trescientos cincuenta trasplantes a
sus espaldas —muchos de ellos a niños—, el doctor Concha sigue latiendo con
la misma intensidad, ahora repartida entre la escritura, la navegación, la
tertulia y una infatigable labor de mecenazgo cultural entre Córdoba y Cádiz,
sus dos ciudades del corazón. Manuel Concha con la mano en el corazón
reconstruye, a partir de sus propias palabras —escritas y habladas—, la vida
de un hombre que hizo de la cirugía un sacerdocio y de la curiosidad un
estilo de vida: el niño gaditano que soñó con el mar, el residente que se
formó junto a los pioneros de Puerta de Hierro, el jefe de Servicio que
partió de cero en un hospital recién inaugurado, el humanista capaz de hablar
con la misma pasión de un trasplante y de un cuadro de Julio Romero de
Torres.
Unas memorias tejidas por Paco Solano, con la paciencia del biógrafo y el
cariño del amigo que devuelven al lector la emoción de una vida entregada,
con las dos manos, a sanar y a contar.
«El doctor Concha salvó vidas, recuperó esperanzas y sonrisas, regaló años
a quien todos los tenían perdidos y puso a Córdoba en la vanguardia europea
de la cirugía cardiovascular». Manuel Pimentel, editor de Almuzara.