Pablo se ha visto obligado a acompañar a sus padres a lo largo de su vida en sus distintos cambios de residencia. Cuando cuenta con trece años de edad y una vida más o menos estabilizada en Madrid, su padre plantea un nuevo traslado, motivado por un interesante empleo en la provincia de Alicante. Para el chico supone un gran disgusto, ya tiene una edad en la que desea tomar sus propias decisiones, a la vez que es consciente de que todavía es un menor que depende de sus progenitores. Finalmente el traslado se produce y la familia pasa a …