La compilación de cosechas en pensamientos, coraza de nieves por alimentar almas desordenadas y escafandras aún por ser amaestradas, no hay tiempo para el razonamiento.
Hay un sendero que empezó con dudas, miedos, terrores y escalofriantes sueños que no dejan dormir en las noches de día. Donde las historias se quedan entre páginas blancas esperando a que sean escritas, diseñando fábulas en otros parajes, copos de sangre y lluvias de bochornosas miradas. ¿Andarán las palabras en busca de un cuerpo fértil de santos o de un jardín adornado de veneno para ser absorbido por un último aliento, suspiro hechizado? Si …