Su historia se convirtió en leyenda.
Octavio se vio afectado por la justicia desde el mismo día de su nacimiento, cuando su padre fue detenido por el homicidio de su socio y él aún no había abierto los ojos. De manera que, sin saberlo, heredó su primer enemigo. El hijo del difunto que, con el tiempo, se conocería como el Pury en La Habana. Veinte años después se comprometió a deshacer injusticias, aunque para lograrlo tuviera que trasgredir la ley. Su trabajo como agente policial encubierto fue tan intenso que aun, desde el fondo de una tumba, rodeado de cadáveres, …