Un jurado
compuesto por Juan Antonio González-Iglesias, Estefanía Cabello y Raúl Alonso
otorgó por unanimidad el IV Premio de Poesía Pablo García Baena a Tarabust,
entre ciento cincuenta y tres obras presentadas. El acta destaca «el ingenio
poético desplegado para construir una elegía hacia una amistad perdida de
gran intensidad lírica con un elevado oficio y un rigor formal brillante y
evocador».
«Un charco es un rumor anterior al lenguaje.» «Un charco es una canción de
cuna.» «Un charco cura las penas.» Cada poema multiplica el significado de
una misma superficie de agua hasta convertirla en el territorio completo del …
Un jurado
compuesto por Juan Antonio González-Iglesias, Estefanía Cabello y Raúl Alonso
otorgó por unanimidad el IV Premio de Poesía Pablo García Baena a Tarabust,
entre ciento cincuenta y tres obras presentadas. El acta destaca «el ingenio
poético desplegado para construir una elegía hacia una amistad perdida de
gran intensidad lírica con un elevado oficio y un rigor formal brillante y
evocador».
«Un charco es un rumor anterior al lenguaje.» «Un charco es una canción de
cuna.» «Un charco cura las penas.» Cada poema multiplica el significado de
una misma superficie de agua hasta convertirla en el territorio completo del
duelo. Katya Vázquez Schröder construye un abecedario del charco —decenas de
variaciones sobre una sola imagen fija— para nombrar la muerte de una amiga y
devolverle, verso a verso, un cuerpo sonoro.
El libro toma su título de una palabra rescatada de Pascal Quignard: el
tarabust, «la molécula sonora involuntaria, acechante, atormentadora,
lancinante» que regresa sin permiso. Cuando la autora tartamudea la palabra
tarabust, en realidad está diciendo «vuelve». El jurado reconoció en esa
fórmula la precisión de una «voz diaspórica argentina» capaz de manejar «la
distancia y la cercanía» entre Tenerife y el Cono Sur, y un «poderoso
virtuosismo en el uso del lenguaje» que convierte la pérdida, el dolor, el
recuerdo, la amistad, la corporalidad y el amor en materia de elegía.
Con este premio, Katya Vázquez Schröder se confirma como «una de las voces
jóvenes más interesantes en el panorama actual de la poesía en español».