Edición de Manuel Calderón.Artífice de un teatro tradicionalista en lo estético, con características tardomedievales y poca influencia de los aires de comedia urbana latina que llegaban de Italia, Gil Vicente supo no obstante imprimir a su creación
importantes cotas de lirismo, mostrar una
patente voluntad de variación en lo temático
y en lo métrico y trazar una
evolución en busca de
nuevos asuntos y de
tramas más elaboradas.La edición de Manuel Calderón reúne todo su teatro castellano (incluido, como novedad, el llamado
Sermón de Abrantes) y estudia con pormenor las características de las dos ediciones antiguas de la
Copilaçam, la …
Edición de Manuel Calderón.Artífice de un teatro tradicionalista en lo estético, con características tardomedievales y poca influencia de los aires de comedia urbana latina que llegaban de Italia, Gil Vicente supo no obstante imprimir a su creación
importantes cotas de lirismo, mostrar una
patente voluntad de variación en lo temático
y en lo métrico y trazar una
evolución en busca de
nuevos asuntos y de
tramas más elaboradas.La edición de Manuel Calderón reúne todo su teatro castellano (incluido, como novedad, el llamado
Sermón de Abrantes) y estudia con pormenor las características de las dos ediciones antiguas de la
Copilaçam, la segunda expurgada y ocasionalmente con añadidos (es el caso del
Don Duardos, quizá su mejor pieza), al tiempo que da cuenta del orden, significación y alcance de esas composiciones, sin dejar de atender además a la razonable perduración en los escenarios contemporáneos de algunas de ellas, joya única de la literatura dramática de principios del siglo xvi, a caballo entre dos culturas y dos lenguas.