_Tras los visillos_ aborda las postreras horas de vida de una anciana compleja, con un pasado, digamos escabroso, y que en nada se ajusta a su condición de mujer originaria de familia con abolengo; y mucho menos a sus profundas creencias religiosas. Se podría decir que Mencía es una señora que ha tenido una doble vida, si bien, ésta nunca llegaría a trascender para el común de los vecinos; a excepción, claro está, del cura confesor y de su cuñada.