La Navidad, atenuado para muchos su sentido religioso, sigue siendo la más familiar y mágica de las fiestas del año, sobre todo si hay niños en casa. En esas fechas se espera más cariño y compañía, mejor comida y algún presente, y se disfruta de la ilusión de los pequeños. Estos tres cuentos, ligeramente enlazados, acontecen en tres generaciones sucesivas de una misma familia: Las Navidades del lobo, a finales de los años veinte, Viva el amor, viva el laurel, en los cincuenta, Un árbol para Navidad, en los ochenta. Las migraciones del campo a la ciudad, el ascenso social …