Cuando el dinero o el sexo se imponen al amor, la vida puede ser placentera, pero no necesariamente satisfactoria.
Vivir no es simplemente pasar por la vida esperando que algo ocurra. Vivir es hacer, no deambular deseando que el tren pase por delante de ti y se pare para subirte a él, porque ¿y si pasa de largo? Entonces llegas a viejo solamente anhelando que algo acontezca, y lo que acontece es la muerte.
Cada persona soluciona a su manera el hecho de vivir, de hacer, eligiendo en cada momento solamente una de las diferentes opciones que la vida le …