El testimonio íntimo de una vida marcada por la historia.La mañana del 18 de julio de 1994, una bomba destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y dejó decenas de muertos. Al frente de la DAIA, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, a Rubén Beraja le tocó dar la cara: encabezar el duelo de la comunidad, convocar a las 150.000 personas que tres días después colmaron bajo la lluvia la Plaza del Congreso, y sostener, contra viento y marea, la pista que señalaba a Irán y a Hezbollah.
Una vida es su relato en primera persona: desde …
El testimonio íntimo de una vida marcada por la historia.La mañana del 18 de julio de 1994, una bomba destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y dejó decenas de muertos. Al frente de la DAIA, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, a Rubén Beraja le tocó dar la cara: encabezar el duelo de la comunidad, convocar a las 150.000 personas que tres días después colmaron bajo la lluvia la Plaza del Congreso, y sostener, contra viento y marea, la pista que señalaba a Irán y a Hezbollah.
Una vida es su relato en primera persona: desde las raíces alepinas y la llegada de su familia a Buenos Aires hasta los años en que condujo a la comunidad judía argentina frente a los atentados contra la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994).
En diálogo con el escritor Marcelo Birmajer, Beraja reconstruye su trayectoria al frente de las instituciones comunitarias, su pulso con el poder político de la época y su versión sobre la caída del Banco Mayo —la entidad cooperativa que presidía— y el largo proceso judicial posterior, que vivió como una persecución de raíz política.
Fiel a los hechos, apoyado en sus recuerdos y en la documentación, sin eludir el reconocimiento de los propios errores, en este libro ofrece el testimonio íntimo y el balance de toda una vida guiada por una convicción: actuar, como él mismo dice,
le shem shamaim, en el nombre del cielo.