Lucha por ser el más grande, aunque es posible que al final todos sean pequeños.
Son cinco. El elegante y acomodado, el fullero buscavidas, el profundamente herido, el que aún es un proyecto de hombre y sobre todos ellos «el rey», que los observa desde su trono y espera a uno de los cuatro: aquel que sobreviva a los otros tres.
Se necesitan por encima de odios, desprecios o lealtades. Sin ellos y todos los que antes han quedado atras, ninguno de los cinco sería el mismo. Se admiran tanto como se detestan y se conocen tanto como se temen. …