Me llamo Verónica Álvarez Rivera y nací en una ciudad que tiene casas coloniales, calles empedradas y una gran catedral.
Soy muy curiosa, por eso apenas aprendí a caminar, algo chueca, fui directo a los libros que había en mi casa y nunca más los dejé.
Les cuento un secreto, la nena que fui sigue en mí, y por eso adoro leer cuentos para chicos. Para disimular elegí un oficio muy particular: Soy narradora de cuentos. Y como no aguanté tantas palabras en mi cabeza, también me puse a escribir obras de teatro, historias en prosa y, como verás en mis libros, versos con rima.
Una aventura donde el miedo une y la amistad deja huella en el pasado y en el presente.En un viaje de estudios a Puerto Madryn, "La Ciudad de las Ballenas", un grupo de chicos y chicas conocerá al Desmembrado: una vieja leyenda que cobra vida y será para ellos más real de lo esperado.
Esta historia del siglo pasado sobre la convivencia y la amistad entre tehuelches e inmigrantes galeses les enseñará a los protagonistas (y también a los lectores) a convivir en el presente.
Me llamo Verónica Álvarez Rivera y nací en una ciudad que tiene casas coloniales, calles empedradas y una gran catedral.
Soy muy curiosa, por eso apenas aprendí a caminar, algo chueca, fui directo a los libros que había en mi casa y nunca más los dejé.
Les cuento un secreto, la nena que fui sigue en mí, y por eso adoro leer cuentos para chicos. Para disimular elegí un oficio muy particular: Soy narradora de cuentos. Y como no aguanté tantas palabras en mi cabeza, también me puse a escribir obras de teatro, historias en prosa y, como verás en mis libros, versos con rima.
Álvarez Rivera, Verónica
Me llamo Verónica Álvarez Rivera y nací en una ciudad que tiene casas coloniales, calles empedradas y una gran catedral.
Soy muy curiosa, por eso apenas aprendí a caminar, algo chueca, fui directo a los libros que había en mi casa y nunca más los dejé.
Les cuento un secreto, la nena que fui sigue en mí, y por eso adoro leer cuentos para chicos. Para disimular elegí un oficio muy particular: Soy narradora de cuentos. Y como no aguanté tantas palabras en mi cabeza, también me puse a escribir obras de teatro, historias en prosa y, como verás en mis libros, versos con rima.