Estas torpes líneas, oblicuas y zigzagueantes escritas a tientas, en un velador trasnochado, son el fruto de haber visto las estampas de Goya con unas cuantas lecturas de Marcial, un par de hojeadas a The Clinic, una que otra película de Fellini, Tim Burton, Woody Allen, Bergman y una deliciosa Sopa de Ganso para terminar degustando de postre El sabor de las cerezas, y escuchando a Calle 13 en el trayecto al trabajo, después de una plegaria sin fusil, y ya está, se armó el entuerto: unos cuantos disparates atribuibles al supuesto azar. Todo azar es bizarro —dicen—. Si hay …
Se pensó a veces que en el México antiguo los maestros de la palabra, los pintores, escultores, orfebres y otros creadores de lo que hoy llamamos su arte, quedaban siempre en el anonimato. Hoy sabemos que no fue así en todos los casos. Entre los mayas, los que pintaban sus vasos polícromos, pequeños códices en cerámica con inscripciones, pusieron sus nombres acompañados de la expresión u'dzib que significa "la pintura o escritura (es) de..." Entre los nahuas, como en este libro se muestra, hay testimonios para aceptar las atribuciones que se hacen, valiéndose del vocablo icuic, "su canto" bien sea de Nezahualcóyotl o de otros cuyos nombres …
La mujer es magia. No saben cuanto ilusionismo deben hacer algunas para vivir. La mujer es sabia. Es muy amplio su abanico de posibilidades para la supervivencia. La mujer es amor. Derrama a manos llenas su cariño, su ayuda y su alegría a quienes con ella están. La mujer es trabajo. Se adapta a todos los horarios y en cualquier circunstancia. Su jornada es continua... Pero al final, siempre hay alguien que le corta las alas, desprecia su amor, no valora sus méritos y le mata la ilusión. Siempre hay alguien que oscurece la vida... Ana Mary Saz Petite
Una visita al mundo interior del romanticismo y el surrealismo desde el prisma de la poesía, donde el autor emerge del infierno más puro dejándose llevar por los clásicos del género.
Cuerpo adentro construye un espacio poético que se sostiene sobre todo en la voz que lo genera, donde los vacíos del entreverso insinúan o consuman la figuración de una experiencia vital en diversos tonos. Hay en su desarrollo el ejercicio de un sujeto que se desplaza, idas y vueltas de un viaje que termina con la despedida, o la palabra, vueltas sobre su propio sentido para generar otro en la paradoja. Las imágenes recomponen escenas que se levantan en la memoria y el encuentro de algo, el sentido donde menos se espera –particularmente esos «inútiles» de cualquier género–, para llegar …
Poema que consta de 43 coplas en pie quebrado, de las cuales una tercera parte está dedicada a su padre y el resto a la muerte en sentido general, lo que hace de esta pieza una obra universalmente reconocida.
A partir de un intenso poema y luego de una dolorosa carta de despedida de su última relación, Héctor Hernández Montecinos (1979) regresa a su infancia y adolescencia cuando simplemente era Adrián para intentar explicarse a sí mismo ciertos aspectos que no solo tienen que ver con su vida sino también qué hace con todo eso ahora como un autor en el mejor momento de su producción. El género, literario y sexual, es aquí una mera excusa para hablar de otras cosas: el amor en todas sus dimensiones, un país cuyo mar es su trágica metáfora, la identidad. Los nombres propios …