Del amor y de la nostalgia de aquella Barcelona.
A Barcelona.
Los versos de Los años 50 nacen del amor y de la nostalgia de aquella Barcelona.
«No cualquier rosa sustenta belleza,tampoco el jarrón que acompaña al recuadro».
La rosa blanca es una sucesión de intrigas representadas por personajes fracturados y afectos corrompidos en el campo de batalla.
Escrito con la misma pasión bélica que empeño virginal. Poesía narrativa compuesta desde el descalabro y la imperfección. Un canto a la vida y al amor en su plano más deforme.
Como por la gravedad se atraen los cuerpos, por el amor se atraen las mentes deseándose el bien.
«Cuando deseo memoria
para evocar vuestras caras
y la suerte se convierte
en abismo mudo y ciego
o carne sin sentimiento,
cuando
siempre, siempre es nada
y en el cementerio juegan
la vida contra la muerte.
Y cuando el último tren
llega
desocupado,
siento que la consciencia
es retorno interior
del universo en mí».
La felicidad como única finalidad del hombre en el universo, la felicidad como un estilo de vida.
Una vez jubilado, me he dedicado a escribir sobre la vida, la vida entendida como una gran fiesta. Una fiesta para disfrutar entre hermanos, hermanos unidos por el sagrado vínculo del amor. El amor, ese sentimiento vital y humano, como único camino hacia la felicidad. La felicidad como única finalidad del hombre en el universo, la felicidad como un estilo de vida.
Escribir sobre la vida es hablar de la existencia de las personas, es hablar sobre esa canción que tenemos que …
¿Y si te dejas llevar? ¿Y si vives? ¿Y si sientes? ¿Y si...?
Irse lejos para sentirse cerca. Hacer el pino y ver la vida del revés. Anteponer por miedo a ponerse al frente. Envidiar al que tiene mucho y al que tiene poco. Ponerse a uno mismo por delante. Disfrutar de aquellos que te quieren lejos. Compartir, porque sí, compartir es vivir. Deshacerse de lo hecho y quedarse con los mejores desechos. Exprimir cada momento hasta que no quede ni una gota, hasta que el vaso esté lleno.
De pensamientos escritos sin querer, queriendo, está repleto este libro. …
Poesía urbana, poemas que arañan.
Huyo por caminos retorcidos,
bonitos pero jodidos.
No quiero que me recuerdes.
No quiero que me adores.
Mi whisky y yo.
La poesía es un puente áureo que une los corazones.
La poesía es un río donde fluye el ansia del hombre, prisionero del tiempo. Es el bálsamo del amor que nos convierte en dioses, haciéndonos soñar con nuestra Alma Gemela. Convierte lo grande en pequeño; y en pequeño lo que es grande. Es el aliento de la vida y las alas de los ángeles caídos. La poesía es la música del alma, y un «no sé qué» que se halla por ventura. La poesía es el manantial de las ideas puras... ¡La puerta que nos abre a otros cielos!
Una sutil ofrenda a la mujer, especialmente a aquellas que alumbraron mi camino de sendas entrecruzadas.
Caracola de los vientos es un poemario centrado en la mujer, en ese amor de mujer que el autor guarda como camafeo en las soledades de los caminos, y constituye el incentivo principal de su viaje, en esa búsqueda ancestral que no tiene bien definida, pero que compensa ir por la vida intentando encontrarla.
«Vaya como sutil ofrenda a la mujer, especialmente a aquellas que alumbraron mi camino de sendas entrecruzadas, matizadas de amor de madre, de mi tutora cuando niño, de amigas …
Todo lo que siempre escondí.
El comienzo de algo similar a un laberinto. Encontrarás obstáculos que intentarán impedir que me entiendas, en tu mano está seguir o no. Y si escoges el camino correcto, tal vez puedas llegar a conocerme. No me juzgues sin haberme leído. Sin haberme abierto en canal a ti. Acábame y después te dejaré juzgarme.
En estas páginas encontrarás de todo. Versos donde te identifiques, otros creados para entretenerte y otros para volver a encontrarte, por si te habías perdido. No todos tienen nombre y apellidos, algunos ni siquiera tienen remitente, otros sí y hay …
No me importó desbocarme ante tal desenfreno.
Resonó tu advertencia, haciéndose insignificante en mi cabeza. «No juegues con fuego», parecía cada vez más tentador. Pero yo solo quería una cosa: jugar sin importarme las quemaduras por venir.
El Hechizo de la Amapola ha logrado traducir algunas experiencias; enamoramientos y desvelos disfrazados de poemas sublimes en los cuales muchos podrían ver reflejadas sus propias historias.
A través de relatos, textos y poemas, el libro narra un «era una vez» construido con realidades como también de momentos ficticios, inspirados en un «ojalá». Es un viaje de descubrimientos personales provocados por un …
¿Nunca has esperado que el mar te devuelva un mensaje en una botella?
Muchas veces, el mundo se nos vuelve un poco más oscuro y es necesario agarrarse a lo conocido, a la nostalgia de lo que fuimos.
Otras veces, necesitamos el fuego que nos encienda para recordarnos quiénes somos. Y sí, ese fuego suele llevar el nombre de personas y tormentas.Pero después de las tormentas siempre llega la calma, acompañada de paz, también de la mano de otras personas,pero sobre todo de nosotros mismos, que somos la espuma de ese mar salvaje que acaba siendo calma siempre.Aunque nos perdamos …
Cuarenta poesías en tiempos de pandemia.
El poeta francés Arthur Rimbaud, antes de perderse en la leyenda, dijo: «Yo soy el otro». Este dictum, nuestro lírico amigo Carlos lo ejemplifica atinadamente en poemas sencillos y directos, demostrando una habilidad fresca para retratar diferentes personalidades en oficios y profesiones. Así, nos enteramos de los secretos o milagros de un panadero, historiador, periodista o inventor que, vaya paradoja, amasan el tiempo para entregarnos su existencia en tareas. Disfrutemos en estos tiempos difíciles comprobando que la poesía siempre es un regalo de ida y vuelta.
Araceli Jiménez, La Nave de Lulio